Programa carcelario “Estoy preso, pero mi Corazón está Libre” se alista para un nuevo año en Anserma-Caldas

Programa carcelario “Estoy preso, pero mi Corazón está Libre” se alista para un nuevo año en Anserma-Caldas

Anserma, Caldas. — La Iglesia Adventista del Séptimo Día Bethel en la localidad de Anserma, con el apoyo de Esperanza Radio 107.1 FM, en el eje cafetero se preparan para dar continuidad en este nuevo año 2026 al programa carcelario “Estoy Preso, pero mi Corazón está Libre”.

El programa es una iniciativa espiritual y social que busca llevar un mensaje de fe, restauración, salvación y esperanza a las personas privadas de la libertad en ese centro penitenciario ubicado en el municipio de Anserma.

El programa, que cuenta además con el aval de las autoridades del centro de reclusión, reúne a un grupo de entre cuatro y seis hermanos todos los martes a partir de las 2:00 de la tarde con miembros de iglesias de Belén de Umbría, Quincha y Guática así como el coordinador de Esperanza Radio en el eje cafetero Roberto Sánchez.  El objetivo es mostrar el amor de Dios y el mensaje de salvación, reafirmando que siempre existe esperanza más allá de las dificultades, aun en contextos de privación de libertad.

“Personas en la cárcel siempre habrá y la tarea hay que seguirla hasta donde Dios nos de salud” dijo el Prof. Germán Zamorano, miembro de la iglesia adventista en Anserma y coordinador general del programa.

Pr. Jesús Cañon (Centro) junto a otros miembros del equipo.

Como fruto del trabajo constante que ya va para el quinto año y del acompañamiento espiritual, algunos privados de libertad han aceptado a Jesús como su salvador personal. Solo al cierre del 2025 trece privados de libertad se bautizaron para honra y gloria de Dios,  
evidenciando el impacto positivo del programa en la transformación de vidas.

El proyecto es coordinado por la Iglesia Adventista del Séptimo Día y Esperanza Radio, reafirma su compromiso con la labor misionera, el servicio social y la dignificación del ser humano, llevando un mensaje de fe que fortalece el corazón y renueva la esperanza.

El programa “Estoy Preso, pero mi Corazón está Libre” continúa siendo un espacio de reflexión, acompañamiento espiritual y restauración, recordando que la libertad verdadera nace en el corazón. La iniciativa ha permitido que la imagen de la iglesia adventista se haya visto fortalecida ante la autoridad penitenciaria por su responsabilidad en la atención a la población penal a la que no solo se lleva la palabra de Dios, también el programa incluye una certificación y entrega de ropa, zapatos, y libros.

Unidos a los bautizados en años anteriores se puede decir con certeza que existe una iglesia adventista en ese centro de reclusión, cosa que ha animado al pastor Jesús Cañón, recién nombrado pastor del distrito de la Virginia en darle orientación a esos miembros para que los sábados puedan establecer los cultos sabatinos dentro del penal.

Para este 2026 se busca brindar apoyo, ayuda y orientación psicológica no solo a los privados de libertad, también a familiares cercanos al centro carcelario.

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