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Matrimonios interculturales adventistas
Familia· Eje Cafetero

Dos culturas, una familia: la Iglesia Adventista reflexiona sobre el auge de los matrimonios interculturales

Los matrimonios entre personas de diferentes culturas son cada vez más visibles en las comunidades adventistas. La Iglesia reconoce las oportunidades que ofrecen estas relaciones, pero también advierte sobre desafíos que van desde el idioma y las costumbres hasta la crianza de los hijos y las convicciones religiosas.

Roberto Sánchez29 de octubre de 20264 min de lectura3 lecturasEsperanza Radio Eje Cafetero

Los matrimonios entre personas de diferentes culturas están ganando presencia en las comunidades adventistas, una realidad que la Iglesia comienza a mirar con mayor atención. No existen estadísticas mundiales que permitan establecer qué porcentaje de los matrimonios adventistas son interculturales, pero especialistas vinculados a la Iglesia aseguran que el fenómeno está creciendo, impulsado, entre otros factores, por la migración, los viajes y las relaciones que nacen a través de internet.

El tema fue abordado durante el Congreso Europeo de la Juventud Adventista 2026, celebrado en Valencia, España. Allí, el pastor y psicoterapeuta húngaro Gabor Mihalec explicó que cada vez más jóvenes conocen y forman relaciones con personas de otros países y culturas.

La tendencia no es exclusiva de la Iglesia. En Estados Unidos, por ejemplo, los matrimonios entre personas de diferente raza o grupo étnico pasaron de representar cerca del 3 % de los recién casados en 1967 al 19 % en 2017. En España llegaron al 21,5 % en 2024 y en Singapur alcanzaron el 36,6 %. Son cifras generales de la población y no corresponden a matrimonios adventistas, pero ayudan a dimensionar un cambio social que también alcanza a las comunidades religiosas.

Para la Iglesia Adventista, estas uniones pueden tener aspectos positivos. Compartir la vida con alguien de otra cultura puede ampliar la manera de comprender el mundo, permitir el encuentro de diferentes tradiciones y ayudar a construir una familia con una identidad propia.

Pero también existen dificultades. El idioma, las costumbres, la alimentación, las relaciones con las familias de origen, el manejo del dinero, la crianza de los hijos y las expectativas sobre los roles dentro del matrimonio pueden convertirse en fuentes de conflicto. Mihalec señala que algunas investigaciones han encontrado mayores riesgos de divorcio en determinados matrimonios interculturales, aunque los resultados dependen de las culturas involucradas y de las circunstancias particulares de cada pareja.

Por eso, el consejo planteado desde la Iglesia no es que una cultura tenga que imponerse sobre la otra. La recomendación es que las parejas hablen antes del matrimonio sobre aquello que consideran esencial y aprendan a distinguir entre las diferencias culturales y las convicciones que forman parte de su identidad.

Para los adventistas, entre esos asuntos fundamentales están la fe, los valores, la visión de familia, la crianza de los hijos y las expectativas sobre el futuro.

La experiencia de parejas que ya viven esta realidad muestra que incluso diferencias aparentemente sencillas —como el idioma, la comida o la manera de relacionarse con los padres— requieren conversación y disposición para ceder.

La propuesta de Mihalec es que una pareja intercultural no tenga que decidir cuál de las dos culturas “gana”. En su lugar, puede construir una nueva identidad familiar que conserve elementos valiosos de ambas.

Y ahí aparece una pregunta que trasciende a la Iglesia Adventista: cuando dos personas provenientes de mundos diferentes deciden compartir la vida, ¿cómo pueden construir un hogar sin que ninguno tenga que renunciar a quién es?

La respuesta que propone la Iglesia pasa por el diálogo, el respeto, el compromiso, la oración y una comprensión clara de aquello que ambos consideran esencial antes de dar el paso hacia el matrimonio.

Es importante destacar que la Iglesia Adventista no publica, al menos en sus estadísticas mundiales disponibles, un número ni un porcentaje de matrimonios interculturales. Las estadísticas oficiales registran iglesias, miembros, bautismos y otros indicadores, pero no clasifican los matrimonios por origen cultural o nacionalidad.

Lo que afirma Gabor Mihalec es que el número de parejas interculturales está aumentando en todo el mundo, y presenta como contexto datos generales de población, no estadísticas de la Iglesia.

Y esos datos son bastante interesantes:

  • Estados Unidos: los matrimonios entre personas de distinta raza o etnia pasaron del 3 % de los recién casados en 1967 al 19 % en 2017.

  • Francia: 27 % en 2015.

  • España: 21,5 % en 2024.

  • Singapur: 36,6 % en 2024.

    Y aunque, como ya dijimos, la Iglesia Adventista no dispone de una estadística mundial que permita establecer qué porcentaje de sus matrimonios son interculturales, el fenómeno está siendo suficientemente visible como para que líderes y especialistas adventistas comiencen a estudiarlo y a preparar a los jóvenes para sus desafíos.

Fuente: Interamérica, con información presentada durante el Congreso Europeo de la Juventud Adventista 2026.

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